Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) planeaban desatar una ola de ataques con explosivos camuflados en cilindros de gas doméstico en varios poblados campesinos del suroeste del país, informó ayer el comandante de la III Brigada del Ejército, general Jaime Canal.
Según el jefe militar, los guerrilleros tenían previsto hacer estallar 319 cilindros en por lo menos cinco localidades del departamento de Cauca, pero la carga explosiva fue decomisada el jueves por los soldados en un caserío del municipio de Mondomo (510 km al suroeste de Bogotá).
Mondomo está próximo a la localidad indígena de Silvia, donde la columna "Jacobo Arenas" de las FARC irrumpió el miércoles pasado y liberó a once reclusos, varios de los cuales purgaban penas por rebelión. Asimismo, los guerrilleros robaron 100 millones de pesos (50.000 dólares) de un banco estatal, se informó.
Tras la incursión en Silvia, los insurgentes huyeron hacia una zona montañosa, donde se enfrentaron con tropas de la III Brigada.
Según el coronel Ricardo Velandia, tres subversivos murieron en el intercambio de disparos.
El general Canal dijo ayer a los periodistas que sus hombres recorren otras localidades de Cauca para establecer si los rebeldes tienen armas no convencionales, como las encontradas en Mondomo.
Las FARC, la guerrilla más antigua y numerosa del país, están comprometidas en un esquema de paz con el Gobierno del presidente colombiano, Andrés Pastrana.