La guerrilla colombiana de las FARC reivindicó ayer la autoría del ataque perpetrado el sábado contra la cárcel de alta seguridad de La Picota, en Bogotá, en el que murieron cinco presos, y señaló que el objetivo era rescatar a varios de sus integrantes.
El número dos y jefe militar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), Jorge Briceño (alias "Mono Jojoy"), reconoció el hecho en una declaración a la prensa y advirtió que esas acciones se mantendrán mientras el gobierno no acceda a realizar el "canje de prisioneros" tal y como el grupo rebelde lo ha propuesto.
"Nuestro propósito es sacar a los presos de las FARC de todas las cárceles del país, porque el gobierno se ha negado a hacer el canje.Nuestro deber como revolucionarios es sacarlos por el medio que podamos y continuaremos haciendo los esfuerzos que consideremos pertinentes", dijo Briceño en la zona desmilitarizada del sur del país.
Un comando insurgente asaltó la La Picota con explosivos y fuego de fusilería para facilitar la fuga de varios guerrilleros detenidos en tres patios de ese penal, donde también se hallan confinados importantes jefes del narcotráfico.
En el hecho y las operaciones desplegadas por las autoridades para evitar una fuga masiva perdieron la vida cinco internos y 12 resultaron heridos, mientras que un número indeterminado logró evadirse y 32 fueron recapturados, según el reporte oficial.