EL SUIZO Roger Federer, número uno del mundo, admitió ayer tras clasificarse para la segunda ronda de Wimbledon, que tras concluir Roland Garros, torneo que se le volvió a escapar en la final ante el español Rafael Nadal, terminó con "todo el cuerpo dolorido".
Decidido a sumar un quinto título consecutivo en el All England Club a su palmarés, el de Basilea comenzó la tarea de este año sin mácula.
De nuevo, el campeón en el césped del SW19 no permitió que se vieran deficiencias en su juego y se movió cómodo en la Central, donde se quitó de en medio al jugador ruso Teimuraz Gabashvili por 6-3, 6-2 y 6-4.
Tras el partido en la Central, Federer confesó que se había mantenido "muy concentrado" y "satisfecho" con su servicio, aunque concedió que su rival jugó "de forma decente".
El tricampeón de Roland Garros, el español Rafael Nadal acometerá hoy, en "buenas condiciones físicas", como él mismo ha expresado, su primer escollo en Wimbledon, el estadounidense Mardy Fish, un rival "duro" que se enfrenta con el mallorquín tras dejar atrás una racha plagada de contratiempos.
Nadal viene de demostrar que es el rey en tierra batida, pero el césped del All England Tennis Club es una historia diferente.
Federer está muy adolorido
No hubo sorpresas en el duelo de la "Catedral" que disputó el primer favorito.