El suizo Roger Federer, vigente campeón de Roland Garros, aseguró ayer que está "más relajado" que otros años antes de comenzar el Grand Slam de París, torneo al que llega "con más entusiasmo" tras haberse proclamado campeón en el 2009.
El jugador aseguró que hasta que en el 2009 conquistó su primera Copa de los Mosqueteros, tenía que hacer un "gran trabajo mental para permanecer tranquilo" antes de un torneo que se le resistía y por el que todo el mundo le preguntaba.