Federer encontró el consuelo en su tierra, Basilea, donde repitió el éxito por tercer año consecutivo tras superar en la final al argentino David Nalbandian (6-3 y 6-4), que le llevó al cuarto título de una temporada que transita por debajo de las expectativas generadas que le llevaron a ceder el número uno del mundo.
El tenista helvético añadió Basilea a los triunfos en Estoril, Halle y el Abierto de Estados Unidos. Cuatro premios en ocho finales disputadas. Salió malparado en las de los Masters Series de Montecarlo y Hamburgo y en las de los Grand Slam de Roland Garros y Wimbledon. En todas superado por el español Nadal, el jugador que heredó su corona como el mejor del circuito.
Federer tardó setenta minutos en derrotar al sudamericano, que intenta afrontar a punto el tramo final del curso. Especialmente para la final de la Copa Davis que el próximo mes le enfrentará a España en Mar del Plata.