El empuje del argentino Juan Martín del Potro no fue suficiente ante el suizo Roger Federer, su verdugo en los cuartos de final del Masters Series de Madrid, al vencerle ayer por 6-3 y 6-3 en una hora y 26 minutos.
A pesar de que conectó 12 saques directos, la debilidad en el servicio del jugador de Tandil en los momentos de agobio, le puso en evidencia en los dos sets. En el octavo juego de la primera manga, y en el quinto de la segunda. En ambos, "Delpo", algo exigido por mantener la igualdad del partido, cometió dobles faltas, dos en la última ocasión, y aunque su saque rayó niveles cercanos a los 224 kilómetros por hora, esa intimidación fue una ventaja demasiado grande ante un rival como Federer.
El suizo no jugó un partido espectacular pero si eficiente. Su revés paralelo apenas existió y lo entregó demasiadas veces a la red, pero cuando eso le falla sabe poner en práctica el cortado, y ahí se sacó de encima los contumaces y monótonos envíos de derecha del argentino.