Roger Federer alcanzó sin grandes complicaciones la segunda ronda del Abierto de Estados Unidos tras superar anoche al argentino Brian Dabul, en un partido en el que dejó una de esas jugadas que quedan para la historia, al repetir el punto que consiguió el pasado año ante Novak Djokovic en las semifinales.
Federer, que ha jugado consecutivamente las últimas seis finales en Nueva York con cinco triunfos, no le hizo falta desplegar su mejor juego para imponerse por 6-1, 6-4 y 6-2, en poco más de hora y media.