Luis Fernando Montoya, cuadripléjico desde hace una década, se siente feliz porque está vivo y sueña con mover las manos y abrazar a su hijo José Fernando.
Montoya, el "Campeón de la Vida" como lo bautizó su amigo y psicólogo Luis Alfonso Sosa cuando estaba en estaba crítico, recibió un disparo en el cuello durante un asalto.
El ex técnico de 53 años de edad sufrió el ataque en su casa campestre en la población de Caldas, en las afueras de Medellín, meses después de que llevó a Once Caldas de Manizales a la sorpresiva victoria ante Boca Juniors de Argentina en la final de la Copa Libertadores.
"Soy un hombre feliz porque tengo vida, estoy cerca de mi familia y puedo ver crecer a mi hijo", declaró el domingo al matutino El Espectador de Bogotá que lo eligió formalmente el martes "Campeón de la Vida" en la proclamación del ciclista Nairo Quintana Deportista del Año y del astro James Rodríguez Personaje del Año.