El sorprendente repunte del ex presidente Alan García, quien pasó a una segunda vuelta con dos meses de campaña electoral, daba que hablar a los peruanos, que tienen opiniones encontradas sobre si conceder al ex mandatario otra oportunidad de llegar al poder.
García, de 51 años, regresó a Perú a fines de enero, tras estar asilado en Colombia por casi 9 años, mientras aquí se le acusaba de presunto enriquecimiento ilícito. Un 48% de electores dijo entonces que nunca votaría por él, según encuestas.
Al 92.95% del escrutinio oficial, García había logrado el segundo lugar con 26% de votos, por debajo del economista Alejandro Toledo, que obtuvo el 36.56%, lejos del 50% más un voto necesario para ser declarado ganador en primera vuelta.
La segunda vuelta electoral, no obstante, se presenta como un reto mayor para García, pues muchos peruanos recuerdan su gestión, entre 1985 y 1990, como una de las peores de la historia peruana, cuando el país estuvo sumido en una grave crisis económica y en la violencia terrorista.
García, entonces de 36 años, rompió relaciones con los organismos financieros internacionales al negarse a pagar la deuda externa.
"El fracasó en su primer gobierno, porque quiso que los más necesitados tuvieran...veo a un Alan García más maduro, con más experiencia, que quiere concertar con grupos económicos...ahora sí hará un buen gobierno", dijo Elena Ferreli, un ama de casa que llamó a una emisora para expresar su opinión.