La Federación Internacional de Baloncesto (Fiba) ya anunció que en Panamá se deben realizar unas nuevas elecciones para escoger al presidente de la Federación Panameña de Baloncesto (Fepaba).
Esta orden directa que aún no tiene fecha, me lleva hoy a hablarles sobre la persona indicada que debe ocupar el alto mando de la dirigencia del baloncesto en nuestro país.
Hablo de una persona joven y con ambición, que haya experimentado en carne propia lo que es el sufrimiento cuando se es deportista. Hablo de un joven con liderazgo, que esté dispuesto a trabajar desde las bases y que su principal objetivo sea el de colocar al baloncesto panameño en el sitial más alto.
Hoy podría mencionar varios nombres de jóvenes, que estoy seguro de que harían un excelente trabajo al frente de la presidencia de la Fepaba. Pero los mantendré en el anonimato hasta que ellos me autoricen a publicar sus nombres.
Sé que estos jóvenes dirigentes no descansarían hasta que el baloncesto panameño recupere el sitial que una vez ocupó.
Claro que estos jóvenes dirigentes necesitarán un asesoramiento adecuado y sé que en Panamá, aparte de mi persona, hay varios compañeros que estarían dispuestos a dar su granito de arena.
Lo primero que debe hacer el nuevo presidente de la Fepaba es una convocatoria general. Aquí hay que reunir las ideas de todos los baloncestistas, con el objetivo de llevar a nuestro deporte hacia el éxito.
Otra acción sumamente importante en este nuevo renacer del baloncesto panameño es realizar un censo a nivel nacional, que nunca se ha hecho, para saber cuántos baloncestistas hay en cada provincia. Y que este baloncestista, si juega en la liga de Chitré, no debe jugar en la Liga de Penonomé.
Ya es hora de que se realicen los campeonatos provinciales en las diferentes categorías. Este será uno de los puntos obligatorios que deberá ejecutar el nuevo presidente, de lo contrario, jamás podrá levantar de las cenizas nuestro querido y amado deporte.
Una vez realizados estos campeonatos provinciales, se debe convocar a los diferentes presidentes de ligas para que presenten todo lo desarrollado durante los días de competencia.
Tampoco podemos pasar por alto el desarrollo del minibaloncesto y el baloncesto femenino, que ha sido sepultado por los últimos dirigentes. Recuerdo que la última medalla conquistada por el baloncesto femenino fue en 1970, solo detrás de Cuba y México.
Aquí en Panamá hay muchas jugadoras de baloncesto, pero lastimosamente no hay ligas, y así no se puede trabajar. De repente hacen una liga en la capital y la jugadora que es de Penonomé viene a jugar a Panamá porque en su provincia no se juega y se forma un verdadero caos. Todas estas cosas hay que dejarlas en el pasado y trabajar desde cero, porque así se puede sembrar una semilla que nos dará excelentes frutos en el futuro.
La misión para el nuevo presidente de la Fepaba no será fácil. Hay muchos obstáculos que encontrará en el camino, pero estoy convencido de que con el asesoramiento adecuado y con el apoyo de mentes jóvenes y ambiciosas, se logrará el objetivo dorado para el beneficio de Panamá.