Brasil, un equipo para recordar
- 3-0 fue la marca perfecta de victorias y derrotas con la que los brasileños se fueron de Panamá.
El nombre de Rafael Miranda Fernandes será recordado por muchos años tanto en Panamá como en Brasil.
Y es que este lanzador derecho, de 26 años de edad, le puso la cereza al pastel de la brillante actuación de Brasil en su primera participación en un Clásico Mundial de Béisbol.

Fernandes, un tirador que milita en la Liga Profesional de Japón, aró el camino para que la selección brasileña de béisbol enmudeciera el estadio Rod Carew de la capital panameña.
El serpentinero de 5 pies y 9 pulgadas hizo prácticamente lo que le dio la gana ante una batería canalera cargada de nombres, que quedaron en deuda.

Con lanzamientos de rectas cortas bien colocados, curvas y cambios de velocidad, Fernandes tiró una joyita monticular de seis entradas, en las cuales solo permitió dos aislados imparables.
Luego de su gran salida, Fernandes comentó que no conocía muy bien al equipo de Panamá, aunque sí sabía que tenía buenos jugadores de las Grandes Ligas, pero él salió a “pitchear” para que Brasil ganara.
“Cuando comenzamos a entrenar en Brasil teníamos la filosofía de ser agresivos y eso fue lo que traté de hacer, estar adelante en la cuenta y colocar bien mis lanzamientos”, declaró un frío Fernandes en el remendado salón de conferencia del Rod Carew.
Otros artífices de la corona carioca.
Además de Rafael Fernandes, los brasileños contaron con otros artífices en la conquista de su título como lo fueron su primer bate Paulo Orlando, el tercer saquista Leonardo Reginatto, por supuesto que su “Big Leaguer” Yan Gomes, el relevista Murilo Gouvea y el cerrador Tyago Viera, de solo 19 años.
Orlando, quien pertenece a la franquicia de los Reales de Kansas City, anotó la carrera de la victoria, para que Brasil humillara por pizarra de 1-0 a Panamá en su propio patio.
Reginatto, de las menores de los Rays de Tampa, sonó de 4-3 en ese partido final y Gomes remolcó a Paulo Orlando.
Desde el montículo, Gouvea, firmado por los Astros de Houston, fue un digno reemplazo de Fernandes y en 2.1 capítulos, Panamá no le sonó incogible.
Vieira, prospecto de los Marineros de Seattle, sacó los dos últimos outs que fueron del tamaño del gigante de Cerro Patacón.
Después de permitirle sencillo a Carlos Ruiz, ponchó a Carlos Lee y le inyectó una dosis del mismo veneno a Rubén Rivera.