La Policía Federal de Brasil (PF) confiscó dos teléfonos móviles en la celda del narcotraficante Fernandinho Beira Mar que le servían para dirigir sus negocios desde la prisión de Brasilia, informó ayer la prensa local.
Cuando la policía irrumpió en la celda a las 5 de la mañana del viernes, el capo se encontraba en plena acción. Los dos cargadores estaban todavía calientes, lo que prueba que habían funcionado durante la noche, dijo el diario Jornal do Brasil.
En junio pasado, la policía ya había sorprendido al narcotraficante, detenido el pasado abril en Colombia, con otro teléfono en la celda. La policía sospecha que el narcotraficante contó con la colaboración de alguna persona en el interior de la superintendencia para conseguir los teléfonos.
Con ésta, son ya varias las irregularidades que registran las dependencias de la PF en Brasilia, donde quedó embarazada la cantante mexicana Gloria Trevi a pesar de que no estaban permitidos los contactos íntimos. Ello le costó el puesto al anterior superintendente de la PF, Paulo Magalhaes, que se vio forzado a dimitir hace dos semanas.
Los nuevos directivos de la superintendencia también han decidido suprimir los privilegios de los que gozaba Beira-Mar, como la recepción diaria de comidas de los mejores restaurantes de Brasilia, asegura el diario.