Fernando Alonso acaricia el título de campeón del mundo de Fórmula Uno, tras su segundo puesto en el Gran Premio de Italia, ganado por el colombiano Juan Pablo Montoya, y el cuarto de su rival, el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes).
Alonso cuenta con una ventaja de 27 puntos sobre Raikkonen y la semana próxima, en el Gran Premio de Bélgica, podría ganar matemáticamente el título si gana la carrera y su rival queda del tercer puesto para abajo; si es segundo y Raikonnen no pasa del quinto; si es tercero y el finlandés no pasa del séptimo; si es cuarto y el piloto de McLaren octavo; o si termina quinto y el escandinavo no puntúa.
La carrera de Fernando Alonso fue muy inteligente. No se complicó la vida en momento alguno. A las ansias de victoria en esta carrera se antepusieron las del titulo.
En la salida no disputó la primera posición a Montoya. Cuando salió de su primera parada para repostar, justo por delante de Raikkonen, no se enzarzó con su rival en una batalla que tenía perdida, y le dejó pasar sin mucha oposición.
Alonso hizo una jugada maestra en su camino hacia el campeonato. Tiene ya 27 puntos de ventaja sobre su principal rival, Raikkonen, cuando faltan cuatro carreras para que termine la temporada, por lo que podría proclamarse campeón la próxima semana.