El presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, elogió ayer la actuación de la selección en su triunfo por 1-0 frente a Turquía, y pronosticó que Brasil vencerá por igual marcador a Alemania en la final del Mundial del 2002.
“Yo dije que venceríamos a Turquía por 2-1 y el resultado fue 1-0. Si el domingo vencemos por 1-0 será excelente”, aseguró Cardoso en un breve diálogo con un grupo de compatriotas que celebraban la victoria de hoy frente al Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial.
El mandatario, que caminó hasta la reja del palacio para poder conversar con los hinchas, aseguró que los brasileños llegaron a sufrir durante el partido, pero que valió la pena.
“Nosotros apoyamos a la selección, sufrimos como todo el mundo sufre a la hora del partido, pero fue bonito”, afirmó.