"No, yo seguro que no". Así de breve y concisa fue la respuesta de Fernando Alonso, ya de madrugada, a la pregunta en 'El Larguero' de la Cadena SER sobre si sustituiría a Luca Badoer en Ferrari desde Monza. Y es que el pasado fue un fin de semana largo de conversaciones entre Stefano Domenicali y Flavio Briatore. Ferrari lo volvió a intentar después de la carrera, pero el magnate italiano se ha negado en redondo. Dañaría la imagen de su escudería, a la busca de un patrocinador y tampoco podría fichar a Kubica, que no puede irse de Sauber BMW (le necesitan para encontrar un comprador y subsistir en 2010).
Y Alonso, que ya fue tanteado informalmente por su futura escudería después de que sancionaran a Renault en Hungría, no piensa forzar la situación. Pese a su desazón por los malos resultados, sabe que en marzo de 2010 estará sentado en un monoplaza rojo para iniciar el asalto a su tercer título mundial.
La salud de Felipe Massa es el eje sobre el que gira ahora mismo todo el futuro de la escudería de Maranello. El brasileño fue sometido ayer a un chequeo profundo en el que se le encontró bien de salud, pero no ha trascendido nada.