El organismo rector de la Fórmula Uno decidió ayer no imponer más sanciones a Ferrari, por incumplir en el Gran Premio de Alemania el reglamento sobre las órdenes que los equipos pueden dar a sus pilotos. La FIA ratificó la multa de 100.000 dólares impuesta el 25 de julio en Hockenheim, después de la carrera.