"Es verdad que ha sido más fácil de lo esperado. He podido hacer mi juego y el encuentro ha resultado bastante cómodo", indicó el tenista alicantino, que se reencontró con la competición desde la final del 2011, en Sevilla contra Argentina.
David Ferrer reconoció que el tenista austríaco hizo muchas concesiones. "Ha fallado más de lo normal, es cierto. Mi juego ha sido constante y sólido y con eso ha bastado. Yo me he adaptado mejor a las condiciones del partido", concluyó Ferrer.