La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) multó el jueves con 100.000 dólares a los organizadores del Gran Premio de Brasil, por problemas de seguridad durante la realización del evento el mes pasado.
No obstante, la FIA estableció que los problemas fueron consecuencia de circunstancias excepcionales, por lo que el circuito de Sao Paulo mantendrá su estatus en el calendario de la Fórmula Uno.
En el Gran Premio de Brasil, realizado el 26 de marzo, las vueltas clasificatorias se interrumpieron en tres ocasiones debido a la caída de anuncios publicitarios en la pista.
Uno de ellos incluso alcanzó a golpear el auto Prost-Peugeot conducido por el piloto francés Jean Alesi, quien resultó ileso.
"El consejo de la FIA solicitó también a la comisión de seguridad de llevar a cabo un estudio urgente en torno a si es aceptable la ubicación de los anuncios publicitarios", dijo el organismo en un comunicado.
El circuito de Interlagos fue duramente criticado por diversas escuderías debido a la mala condición de la pista, aun cuando fue reasfaltada el año pasado.
El finlandés Mika Salo y el brasileño Pedro Diniz decidieron no participar en la carrera por temor y la escudería McLaren culpó al mal estado de la pista de los daños encontrados en el auto de David Coulthard después de ser descalificado.