Una delegación de expertos de la FIBA, entre los que se encontraba el propio vicepresidente, Dato Yeoh Choo Hock, y el director deportivo del organismo, Lubomir Kotleba, viajó a Irak para entrevistarse con el secretario general de la nueva federación de baloncesto de país, Khaled Abdallah y promocionar el baloncesto en el país.
La reunión, que se tenía previsto que fuera en Bagdad, finalmente tuvo que celebrarse en la capital de Siria, Damasco, por motivos de seguridad, ya que la delegación de la FIBA no pudo cruzar la frontera entre ambos países por los altercados que aun se siguen produciendo en la capital iraquí.
Después del encuentro de los representantes de la FIBA con Khaled Abdallah, éstos le entregaron 150 balones, tres marcadores portátiles y diez juegos completos de uniformes con el objetivo de contribuir a la estabilidad socio-económica del país dando esperanza a las generaciones jóvenes a través del deporte.