Uno de los grandes rivales en este torneo, fue la lluvia, que obligó al comité organizador del torneo suspender y reprogramar varios partidos que no pudieron realizarse por motivos de las inclemencias del tiempo, otros fueron atrasados en sus horas, esperando que el aguacero amainara, entre esos encuentros estuvo el de Canadá-Puerto Rico. Cabe señalar, que en estos casos, la cuadrilla de trabajadores de mantenimiento del Estadio Nacional parecían hormiguitas, cubriendo el cuadro interior, y posteriormente secando el agua de la lona y recogiendo la misma para que empezaran las acciones.
Una de los grandes ausentes en el Torneo de Calificación Olímpica de América - Panamá 2003, fue la novena de Bahamas que hasta la segunda jornada todavía se le esperaba, pero que por motivos que no dieron señal de vida, el comité organizador decidió dejarlo por fuera del grupo “A” donde estaban los equipos de: Cuba, Canadá, Puerto Rico y México, todos clasificados para jugar la siguiente ronda.
Gran expectativa levantó el torneo de béisbol en el interior del país, sobre todo en la ciudad de Aguadulce, en la provincia de Coclé, donde los fanáticos se dieron cita en el Estadio Remón Cantera, donde tuvo un lleno completo para ver el partido de Panamá ante Nicaragua.
Como es de costumbre en el mes de octubre, la lluvia no se hizo esperar y logró que los diversos jugadores buscaran sus respectivas cuevas para aguarecerse de la pertinaz lluvia al momento que los árbitros suspendieran momentáneamente el encuentro que fue ganado por Panamá 11-5.
Cabe señalar que la fanaticada a pesar de la inclemencia del tiempo no se movieron de sus asientos y con paraguas en mano siguieron apoyando a los canaleros.
No todo fue color de rosa en el torneo, la noche del 5 de noviembre antes de que comenzara el partido entre las selecciones de Panamá y los Estados Unidos, al finalizar el Himno Nacional de Panamá, unos estallidos de fuegos artificiales iluminaban el cielo con diferentes colores y formas, cuando uno de los cilindros que soltaba las cargas pirotécnicas, explotara dentro del tubo, desviando los proyectiles hacia las gradas donde estaba el público que esperaba el inicio del partido.
Lo que se preveía como una gran fiesta beisbolística, se convirtió en una noche trágica para el deporte panameño, que no había registrado un incidente de esta naturaleza. Gritos de auxilio, llanto y desesperación se hicieron sentir de inmediato. Los heridos fueron apareciendo poco a poco, debido a que el cohete provocó una gran humareda. Aficionados con mascarillas improvisadas intentaban ayudar.
Los heridos de consideración fueron: Carlos Julio, 37 años; su hijo del mismo nombre, 11 años; Yorelis Cerrud, 19 años y Ricardo Vega, 41 años. Este último en condición delicada. La policía, junto a aficionados y paramédicos ayudaban a los heridos, algunos de ellos con quemaduras muy serias.
Luego de que Panamá le ganara a Brasil y Nicaragua, le tocó un juego difícil, enfrentarse a los Estados Unidos, actuales campeones de las pasadas olimpiadas en Sidney, los medallistas demostraron en un juego cerrado, ganaron el oro y se impusieron a Panamá 3-0, fue un trago amargo tanto para los canaleros y su afición, que tuvo que retirarse del Estadio Nacional, resignados. La estocada final la dio Puerto Rico que truncó el sueño de Panamá de ir a unas olimpiadas, al derrotarlos en muerte súbita 5-3, dejando en el camino las aspiraciones del piloto Omar Moreno, quien realizó un excelente trabajo con sus muchachos.