A veces la felicidad de uno significa la humillación de otros. Y es que México venció con contundencia (5-0) y sin descalificativos a Estados Unidos en la final de la Copa de Oro que se jugó en el Estadio de los Gigantes en Nueva York.
Y mientras los azteca celebraban su quinta Copa, los yanquis se ruborizaban de vergüenza al no poder estar a la altura de la final ni del nivel que habían mostrado durante el torneo.
La fiesta a la mexicana inició en el minuto 54, cuando Gerardo Torrado, cambió por gol un penal decretado por el central del partido.
Siete minutos después se sumó el pequeño Giovani Dos Santo marcando el segundo tanto de "El Tri".
El delantero del Arsenal, Carlos Vela puso el tercero al 66 y José Castro al minuto 78 hizo el cuarto.
Y como no hay quinto malo, al minuto 89, el argentino naturalizado mexicano, Guillermo Franco, se encargó de colocarle la cereza al pastel, cerrando la humillando derrota de los estadounidense.