La segunda vuelta de las elecciones peruanas se realizará el 28 de mayo entre el presidente y candidato a un tercer mandato consecutivo, Alberto Fujimori, y el candidato opositor, Alejandro Toledo, según un acuerdo divulgado ayer por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
El acuerdo fue adoptado tras conocerse el cómputo oficial al 100% de los comicios del 9 de abril en que la alianza oficialista Perú 2000, que apoya la reelección de Fujimori, obtuvo el 49.87% de los sufragios (5,528.394 votos), y el economista Toledo, líder de Perú Posible, logró el 40.24% de la votación (4,460.812 votos).
Una resolución del JNE, publicada por la Gaceta Oficial El Peruano, señala que ninguno de los candidatos pudo superar la mitad más uno de los votos, requisito indispensable, según las leyes peruanas, para una victoria en una sola ronda electoral.
Según el documento la ronda de desempate debe efectuarse dentro de los treinta días siguientes a la proclamación de los cómputos oficiales.
La determinación del máximo tribunal electoral fue tomada luego que las Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) enviara al JNE con un retraso de tres semanas los resultados definitivos de la primera vuelta electoral del 9 de abril.
Sobre el plazo, Toledo consideró que sería prudente extenderlo una o dos semanas más porque "permitiría que la población pueda escuchar la mayor cantidad de información, un debate de altura y tomar una decisión en función de eso".
"Es un tema que hay que considerar. Yo me inclino porque el período sea un poco más largo", dijo Toledo tras retornar a Lima de un viaje que realizó a Estados Unidos donde conversó con banqueros, inversionistas y representantes de organismos financieros internacionales.
Las declaraciones de Toledo sobre una eventual postergación de la fecha por una o dos semanas no generaron el pronunciamiento del JNE.
A la opinión de Toledo se sumó la del Defensor del Pueblo, Jorge Santistevan, quien en la víspera, antes de darse a conocer la fecha del 28 de mayo para la ronda definitoria, había manifestado que los plazos legales resultan bastante estrechos para una campaña electoral normal.
"En lugar de cuatro semanas, como señala la ley, podrían establecerse seis semanas para la segunda vuelta", dijo Santistevan.
Ambos partidos ya han designado a tres de sus representantes quienes podrían reunirse en las próximas 48 horas a fin de determinar las condiciones en que se realizaría esa confrontación.
De acuerdo al cómputo oficial el tercer lugar fue ocupado por la agrupación Somos Perú, del alcalde de Lima, Alberto Andrade, con 3% de las preferencias (333,049 sufragios), seguido del Movimiento Avancemos, de Federico Salas que llegó a 2.22% (246,781 votos). Los otros cinco candidatos que intervinieron en los comicios no superaron el 2% de la votación.
Diversos sectores de la oposición peruana han exigido una mayor limpieza en la segunda ronda, debido a las irregularidades que ensombrecieron la del 9 de abril.
La OEA ha advertido que si se repiten las irregularidades de la primera vuelta no podrá avalar el resultado de la segunda ronda.
El gobierno peruano creó tres grupos de trabajo para atender irregularidades criticadas por observadores internacionales. Los grupos se encargarán de mejorar la capacitación de funcionarios de las mesas de votación y el cómputo de votos.
Asimismo se mejorará la gestión del proceso electoral en que se vio un "atraso fenomenal" en la entrega de resultados, lo que dio lugar a muchas "suspicacias", según informó la comisión de la OEA.