Unos dos millones de personas se congregarán mañana en el centro de Filadelfia para celebrar el primer cetro de Super Bowl de los Eagles y presenciar el desfile del trofeo Vince Lombardi.
El alcalde Jim Kenney exhortó a celebrar con pasión y orgullo, y advirtió que el "contingente de estúpidos" que causaron problemas tras la victoria de 41-33 el domingo sobre los Patriots de Nueva Inglaterra no debe participar.
Las autoridades adelantaron que los fanáticos tendrán sorpresas, pantallas gigantes, viajes gratis en el metro e inodoros portátiles.
Kenney dijo que espera que la concurrencia sea más calmada que la que incluyó a personas que destrozaron vidrieras, voltearon un automóvil, comieron heces de caballo y derribaron la marquesina de un hotel.