El gobierno dispuso ayer el repliegue de sus fuerzas de seguridad en una convulsionada zona del extremo norte argentino, tras haber llegado a un acuerdo con manifestantes que protagonizaron un estallido social.
Como señal de que el conflicto fue superado, los manifestantes en General Mosconi, en la provincia de Salta, a unos 100 kilómetros al norte, liberaron una ruta que conduce a Bolivia y que mantenían bloqueada desde hacía 10 días.
"El problema terminó y todos vuelven a sus lugares", dijo a radioemisoras locales el secretario de Empleo Horacio Viqueira, uno de los que participó de las negociaciones con los manifestantes.
En Buenos Aires, el líder de los sindicatos rebeldes Hubo Moyano felicitó "a los miles de trabajadores y trabajadoras por el éxito parcial conseguido".
La tensión empezó a suavizarse ayer temprano, cuando el gobierno ordenó la libertad de 28 personas detenidas por los disturbios ayer, que incluyeron la quema de edificios públicos y el saqueo de negocios.
Más tarde, el problema se dio por superado cuando las autoridades accedieron a otros reclamos tales como crear mayores fuentes de trabajo, enviar alimentos a los más necesitados y realizar diversas obras públicas.
La iglesia intervino para obtener una salida negociada a la crisis, que ayer derivó en choques con un saldo de 45 heridos de bala, cuando efectivos de seguridad recuperaron parcialmente la ruta que hoy fue despejada en forma pacífica.
En los choques de ayer resultaron heridas 55 personas. Según informes oficiales, 22 de los heridos son civiles y 23 efectivos de seguridad. Además, un camionero que estaba con su vehículo bloqueado murió de un ataque al corazón.
La rebelión alcanzó ayer su punto de máxima tensión cuando los pobladores de General Mosconi, de unos 20.000 habitantes, recibieron el apoyo de unos 10.000 manifestantes de la cercana Tartagal, que llegaron a pie para solidarizarse con sus vecinos.
Durante los incidentes, resultaron incendiadas la Municipalidad (Alcaldía) de General Mosconi y otros edificios públicos. Varios negocios fueron saqueados.
General Mosconi y Tartagal fueron dos importantes centro petroleros de la región, pero la actividad petrolera quedó prácticamente desactivada cuando en 1991 fue privatizada la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) y millares de personas se quedaron sin trabajo.