El ex dictador chileno Augusto Pinochet recibió ayer una andanada de acusaciones, que lo vinculan con "homicidios" y "secuestros", al culminar las audiencias de la Corte Suprema que debe resolver si lo priva de su fuero como senador vitalicio.
Al cabo de dos horas y media de alegatos, los 20 jueces de la Corte decidieron volver a reunirse el próximo martes, para estudiar la decisión final que emitirían a comienzos de agosto, según adelantó el presidente del tribunal, Hernán Alvarez.
En la segunda audiencia, el jueves, la defensa de Pinochet intentó demostrar que el general, de 84 años, no puede enfrentar un "debido proceso" por el deterioro de su salud física y mental.
"El tema de los exámenes médicos podría conversarse el próximo martes", anunció el juez Alvarez, al ser consultado sobre los estudios clínicos que pide la defensa, para evitar que Pinochet quede expuesto a las 146 querellas presentadas en su contra.