Centenares de campesinos que durante los últimos cinco días amenazaban con invadir la hacienda del presidente Fernando Henrique Cardoso se marcharon ayer del área, luego que las autoridades accedieron a conceder préstamos a bajo interés para el desarrollo del agro.
Alrededor de 400 campesinos, pertenecientes al Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierras (MST), habían acampado desde el martes frente a la hacienda presidencial de 900 hectáreas en la región centro-oriental del país, para protestar las demoras del gobierno en brindarles esos préstamos.
La hacienda de Cardoso está situada cerca de Buritis, 850 kilómetros al norte de Sao Paulo, donde la policía dijo que los manifestantes decidieron levantar su campamento luego que el Instituto Nacional de Reforma Agraria accedió a habilitar 3 millones de reales (1,55 millón de dólares) en préstamos para el agro.
Los campesinos, de los cuales todos han recibido tierras del gobierno pero que siguen perteneciendo al MST, sostienen que esos fondos se necesitan para comprar semillas y plantar maíz, frijoles y arroz.
Los manifestantes fueron trasladados a Buritis en autobuses, para aguardar la asignación de los préstamos.
El ministro de la Reforma Agraria Raúl Jungmann dijo la semana pasada que había fondos para esos préstamos, pero que sólo serían habilitados cuando los campesinos "dejen el área y presenten un plan de inversiones". No quedó en claro si los campesinos presentaron tales planes.