La Fiscalía mexicana concluyó que el subsecretario de Comercio Raúl Ramos, quien apareció muerto el miércoles en un paraje de las afueras de la Ciudad de México, se suicidó, aunque no descartó la posibilidad de que fuera inducido.
Con esta conclusión la Fiscalía intenta acabar con las especulaciones que han surgido en el caso pues los medios de comunicación han dejado entrever algunas dudas debido a las extrañas circunstancias en que se produjeron los hechos.
La muerte del subsecretario está relacionada con el escándalo que suscitó la detención del ex militar argentino Ricardo Miguel Cavallo, ex director del Registro Nacional de Vehículos (Renave), del que Ramos era supervisor, ya que en sus cartas póstumas atribuyó a esta circunstancia su decisión.
Cavallo fue identificado como uno de los torturadores de la dictadura argentina y es reclamado en extradición por la justicia española donde se le acusa también de genocidio y terrorismo.
El forense de la fiscalía, Epifanio Salazar precisó que Ramos, de 45 años, se provocó las heridas que le causaron la muerte y descartó indicios de violencia de una tercera persona.