El presidente del sindicato de jugadores de la NBA, el base Derek Fisher, de los Lakers de Los Ángeles, insistió ayer en que hay "división" dentro de los dueños en torno a cómo marcha el conflicto laboral y eso les puede ayudar de cara al futuro si ellos se mantienen unidos. Fisher destacó no ceder en aspectos claves de la negociación como es el tope salarial.