El presidente del club Flamengo, Hélio Ferraz, dijo ayer a la prensa que la entidad desistió de incorporar a filas al atacante Romario, que de esa forma queda a un paso de renovar con Fluminense el que sería el último contrato de su carrera.
"Estaba todo listo y hasta redacté un borrador del contrato. Pero el empresario representante de Romario recolocó sobre la mesa cuestiones que habían sido superadas, y por eso el negocio ya no saldrá más", dijo el dirigente al anunciar el fin de las negociaciones.
Según Ferraz, el nuevo marco para las negociaciones impidió un acuerdo: "yo no puedo ir más allá de mis límites", dijo.
Desde el inicio de enero Romario decidió negociar únicamente con dos clubes de Rio de Janeiro, Fluminense y Flamengo, la firma de un contrato que le permita jugar una o dos temporadas antes de cerrar su formidable carrera deportiva, y cada uno de los dos clubes pasó a exhibir sus argumentos. Según trascendió, Romario exigía 180.000 reales de salario mensual sin impuestos (poco más de 50.000 dólares) y conocer de antemano los planes de cada club para mejorar el plantel (futuras contrataciones). Sin embargo, Flamengo tenía en contra un pesada deuda de 20 millones de reales.