A Uruguay y, sobre todo, a Diego Forlán aún le quedan mundiales por jugar. El martes, el delantero del Atlético de Madrid tuvo que ser sustituido por Óscar Tabárez en los últimos minutos de la semifinal ante Holanda y, pese a la eliminación, espera recuperarse de sus molestias musculares en la pierna derecha para jugar el sábado el encuentro de consolación.
No sólo estará en juego el tercer lugar en el Mundial, que sería la mejor clasificación de Uruguay en toda su historia tras los dos títulos conquistados en 1930 y 1950. Forlán apurará su recuperación y se esforzará al máximo para ayudar a su país a alcanzar el podio de Sudáfrica.