El gobierno de Corea del Sur formó una comisión para que investigue informes de que soldados estadounidenses masacraron a civiles inermes durante la guerra de Corea, anunció ayer la oficina del primer ministro. El despacho emitió una declaración diciendo que formó un panel compuesto de funcionarios de alto nivel de la oficina del primer ministro y de los ministerios de Relaciones Exteriores, Comercio, Justicia y Defensa, y de otras reparticines del gobierno.
La decisión sigue a un llamado efectuado anteriormente por el presidente Kim Dae-jung para que se investigaran a fondo los informes.
Por otra parte el presidente surcoreano Kim Dae-jung pidió ayer emprender una investigación conjunta con Estados Unidos sobre denuncias de que soldados estadounidenses masacraron a refugiados coreanos al inicio de la Guerra de Corea.
"Debemos ser agresivos en el descubrimiento de la verdad, pero una investigación junto con Estados Unidos será más eficiente", dijo el mandatario en una reunión de sus asistentes principales.
El miércoles The Associated Press informó que veteranos estadounidenses corroboraron denuncias de aldeanos coreanos de que soldados norteamericanos mataron a hasta 400 civiles debajo de un puente en la localidad de No Gun Ri al principio de la guerra en 1950.
La AP descubrió documentos que en el pasado fueron secretos, que prueban que oficiales estadounidenses ordenaron a sus fuerzas dar muerte a civiles por sospecha de que entre ellos habían soldados enemigos infiltrados. Kim dijo que su gobierno conferirá especial prioridad a la investigación de la historia de la AP, según el vocero presidencial Park Jun-Young. Kim también intimó que el gobierno ayudará a compensar a las familias de las víctimas.
"El incidente ocurrió hace 50 años, pero si tales civiles inocentes fueron en realidad muertos, la verdad debe hacerse conocer y las almas de los muertos y sus familias deben ser consoladas", dijo el presidente Kim. Funcionarios de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa dijeron haber comenzado a hacer contacto con funcionarios estadounidenses con vistas a lograr su posible cooperación en una investigación del caso. Mediante un comunicado, ancianos surcoreanos que dicen haber sobrevivido a la matanza de No Gun Ri han exigido que se les represente en cualquier pesquisa conjunta. También dijeron que no permitirían que hubiese elementos anti-norteamericanos en su campaûa en pro de la verdad de los hechos de No Gun Ri, porque están conscientes de las relaciones amistosas entre Washington y Seúl y del vital papel que juega Estados Unidos en la protección de la paz en la dividida península asiática.
Los dos estados coreanos siguen técnicamente en estado de guerra, porque las hostilidades entre 1950-53 concluyeron en una tregua y no en un acuerdo de paz. Estados Unidos mantiene un contingente de 37.000 hombres en Corea del Sur para disuadir a Corea del Norte de perpetrar cualquier agresión.
En su comunicado los sobrevivientes aseveran que no plantearán reclamo penal contra los 12 ex soldados estadounidenses que participaron en o presenciaron la matanza y que decidieron hablar de ello con la AP.