Un diputado de la coalición de gobierno de Chile entregó ayer una fotografía a la justicia, que dijo podría revelar la existencia de una fosa clandestina con restos de personas desaparecidas durante el ex régimen militar.
El diputado Nelson Avila, del centro izquierdista Partido por la Democracia, puso la foto en manos del juez de apelaciones Juan Guzmán, a cargo de 18 demandas criminales contra el ex gobernante militar Augusto Pinochet.
"Esto es lo más espeluznante y angustioso que me ha tocado vivir desde que inicié mi labor como diputado", dijo Avila a periodistas en el palacio de los tribunales, donde reveló la fotografía del cadáver de un detenido desaparecido.
Aseguró que el cuerpo estaría sepultado en un recinto militar y que su hallazgo podría revelar una nueva fosa clandestina con restos de víctimas de la dictadura de Pinochet, quien está detenido en Londres por una solicitud de extradición a España.
La justicia española abrió un proceso contra el ex dictador chileno por crímenes contra la humanidad durante su gobierno, de 1973 a 1990.
El parlamentario dijo que recibió la fotografía de un militar retirado, cuya identidad reveló al juez Guzmán pero no a los periodistas.
Explicó que la obtuvo hace cerca de tres meses y que esperaba que el uniformado volviera contactarlo para definir cómo proceder con la información, pero optó por llevarla al juez pese a que perdió el rastro de su informante.
Según Avila, el juez Guzmán podría ordenar la detención del militar retirado para emprender la búsqueda de la eventual fosa.
Guzmán ha ordenado varias excavaciones en busca de posibles cementerios clandestinos con restos de víctimas del régimen de Pinochet.
La última información de este tipo que se ha hecho público es un mapa que el obispo católico Tomás González obtuvo bajo secreto de confesión de un militar, que ubicaría restos de desaparecidos en las afueras del puerto nortino de Arica.
Unas mil 196 personas desaparecieron tras ser detenidas por las autoridades durante el régimen de Pinochet.