El presidente de México, Vicente Fox, advirtió ayer que la autonomía de los pueblos indígenas propuesta por la iniciativa de ley indígena deberá estar delimitada por la integridad del Estado y las estructuras políticas del país.
Durante su programa radiofónico, "Fox en vivo, Fox contigo", el mandatario afirmó que su Gobierno está dispuesto a hacer todo lo que esté en sus manos para lograr la paz y la estabilidad, "con el único límite de mantener la seguridad de Chiapas, la estabilidad política y la integridad territorial".
"Qué bueno saber que Marcos y el zapatismo entienden que su llegada al Congreso no es para imponer la ley Cocopa (iniciativa de Ley Indígena) tal cual, sino para discutir, sobre todo algunos aspectos que no están claros y que por tanto abren el espacio a que se acepten los puntos difíciles", apuntó el presidente.
Precisó que uno de los puntos difíciles es la definición de la denominada "autonomía indígena", la cual deberá ser entendida siempre "dentro del Estado mexicano y de sus estructuras políticas".
Afirmó que el Estado de Oaxaca es una muestra de lo que deben ser las autonomías indígenas, donde existen más de 400 comunidades que eligen a sus propias autoridades dentro de sus usos y costumbres pero "son municipios dentro de un estado y éste a su vez dentro de la Federación".
Añadió que el proceso actual muestra que se avanza en un "franco camino" hacia la participación política del movimiento zapatista bajo las condiciones en que opera un Congreso con su Cámara de Diputados y Senadores.
MARCOS DICE QUE LLEGO LA HORA DEL DIALOGO
El líder de la guerrilla indígena zapatista, el subcomandante Marcos, dijo ayer que ha llegado la hora del diálogo, en un discurso codificado y de aliento mesiánico, ante el Congreso Nacional Indígena, su mayor base social.
"Es la hora de la palabra, guarda el machete, sigue afilando la esperanza", aseguró el enmascarado rebelde que le ordenaron "los antiguos principales" de las comunidades indígenas, al hablar ante unos 5,000 dirigentes indios.
En un punto culminante de la caravana del alto mando del movimiento que encabeza hacia la capital, Marcos volvió a su retórica, saturada de metáforas, para dirigirse durante casi media hora a quienes afirman representar a las 56 etnias de México.
Ante una audiencia que lo escuchó con reverencia, entre humos de incienso y en el límite de la adulación, Marcos se proyectó a sí mismo como la voz mayor de los 11 millones de indios de México.