El presidente de México, Vicente Fox, aseguró ayer que el gobierno federal no intervendrá en la crisis política desatada en Tabasco luego que diputados de la oposición y del Partido Revolucionario Institucional (PRI) designaron sendos gobernadores interinos.
Diputados de la oposición nombraron este martes a Adán López como gobernador interino, cargo para el cual los legisladores del PRI habían designado previamente a Enrique Priego.
En una sesión celebrada en las primeras horas del día, los 15 diputados de los partidos de la Revolución Democrática (PRD, centroizquierdia), Acción Nacional (PAN, conservador) y del Trabajo (PT) nombraron al priísta López para cumplir un periodo d%X5T(meses, ante la ausencia de los 16 legisladores del PRI.
"Nuestra posición es que esperamos que haya un acuerdo entre las partes en el Estado de Tabasco, sin intervenir directamente", afirmó Fox, quien señaló que su Ejecutivo sólo tomará cartas "cuando haya un rompimiento de la ley" y que, de momento, carece de atribuciones para hacerlo.
En una rueda de prensa celebrada en la residencia oficial de Los Pinos, Fox dijo que lo de Tabasco es un asunto que corresponde solucionar a los tabasqueños, y en ningún caso al Ejecutivo federal, como "se acostumbraba en presidencias anteriores" en alusión al PRI que gobernó durante las últimas siete décadas.
Ninguna de las fracciones reconoce al gobernador designado por la otra, sobre lo que Fox dijo "no tengo claridad cual (de las partes) es quien tiene la razón".
"Nuestra posición es que esperamos que haya un acuerdo entre las partes en el estado de Tabasco, sin intervenir directamente", haciendo únicamente análisis sobre la cuestión jurídica, insistió el mandatario que asumió el 1 de diciembre.
El lunes, en una sesión en que hubo dos peleas a golpes, los congresistas locales no lograron un acuerdo para superar la crisis que se había iniciado la semana anterior cuando el Tribunal Federal Electoral desconoció los resultados de la elección para gobernador en las que había triunfado el priísta Manuel Andrade.
Ante la noticia, los priístas, con mayoría en el Congreso local saliente, reformaron la ley, ampliaron el plazo para un interinato y designaron a Priego, supuestamente cercano al ex gobernador Roberto Madrazo, quien dejó el poder con el fin de año.