El presidente de México, Vicente Fox, afirmó ayer que es necesario "matizar" términos clave de la Ley de Derechos y Cultura Indígena, como los referidos a "autonomía" y "territorio", demandas fundamentales de la guerrilla zapatista.
Las manifestaciones de Fox pueden dar un giro al proceso de negociación de paz, aún por concretarse, ya que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ha advertido que exigirá la aprobación íntegra del texto del proyecto de ley.
El proyecto fue elaborado por la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa), órgano legislativo creado para mediar en el conflicto de Chiapas, y recoge el espíritu de los Acuerdos de San Andrés suscritos en 1996 entre la guerrilla y el Gobierno, entonces en manos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
El texto, paralizado durante la administración del PRI, fue remitido al Congreso por el presidente Fox inmediatamente después de su toma de posesión, el pasado 1 de diciembre, como muestra de su compromiso por alcanzar la paz en Chiapas.
Tras un encuentro con una delegación de la Cocopa, el presidente reiteró hoy su respaldo a la ley y al reconocimiento constitucional de los derechos indígenas, aunque subrayó que es necesario aclarar algunos "matices" para "evitar malentendidos".
Estos matices se refieren, por ejemplo, a los términos "autonomía" y "territorio", ejes de las reivindicaciones del EZLN.
La reunión con la Cocopa, explicó el presidente en su programa radiofónico semanal "Fox en vivo, Fox contigo", sirvió también para acordar contactos entre el ministro de Gobernación (Interior), Santiago Creel, y las comisiones parlamentarias encargadas de dictaminar sobre la ley.
Estos "contactos", aún por concretar, permitirán al Gobierno "exponer los puntos de vista" sobre el proceso, ya que la guerrilla rechaza un diálogo directo con el Ejecutivo mientras no se cumplan sus tres demandas: retirada de siete cuarteles de la zona de conflicto (faltan tres), aprobación de la ley Cocopa y liberación de presos zapatistas.
El mandatario dio la bienvenida "a la arena política" a la marcha zapatista e insistió en que el inicio del diálogo entre los legisladores y el EZLN "nos llevará a la paz".
A su juicio, la llegada de los rebeldes al Zócalo de la Ciudad de México, prevista para mañana, abrirá una nueva fase "de debate político" que debe ser "fructífera" y "avanzar rápido para que todo el mundo salga ganando, que gane el zapatismo, "Marcos", los indígenas y todo México, el gobierno y el Congreso".