Pocos días después de enterarse de que sus teléfonos estaban interceptados, el presidente electo Vicente Fox vaticina una resistencia posiblemente violenta a sus planes de combatir la corrupción en el gobierno.
Fox, que puso fin a 71 años ininterrumpidos de gobierno del Partido Revolucionario Institucional en los comicios de julio comenzó de inmediato a elaborar sus planes de reforma y ha sentido ya las presiones, a menos de tres meses de jurar el cargo el primero de diciembre.
Fox, en entrevista con The Associated Press, dijo que se debe considerar la posibilidad de que grupos ocultos y extremistas se opongan a su proyecto, algunos porque son delincuentes, otros por venganza política, otros porque afectarán a sus intereses.
De las tres fuentes de resistencia, dijo Fox, los delincuentes serán los más duros, especialmente los narcotraficantes", dijo Fox a la