Comenzar ante su público una Eurocopa que se desarrolla en su país, soportar la presión de ser una de las favoritas, es el reto al que hoy se enfrenta Francia ante una de las mejores defensas del campeonato, Rumanía, que tratará de aguar la fiesta local.
Los de Didier Deschamps tienen poco margen de maniobra porque del resultado del duelo que dará el banderazo de salida en el Estadio de Francia a la Eurocopa dependerá gran parte de la aventura francesa.
Deschamps ante este panorama se muestra ansioso y aseguró que los buenos resultados de su equipo en los últimos amistosos deben confirmarse en un partido oficial.
"Hace dos años que no jugamos un partido oficial. Tengo ganas de ver a mi equipo en esa situación. La última vez que jugamos uno eran otros jugadores", señaló el técnico de los bleus.
Con nueve victorias en los diez últimos partidos, Francia ha generado una gran euforia, pero el seleccionador aseguró que es prematura: "Todo está por hacer".
"Alemania y España tienen un precedente histórico, los primeros porque son campeones del mundo y los segundos por todo lo que han conseguido. Comienzan la competición con la ambición legítima de poder ganarla", afirmó.
Deschamps reconoció que "Francia es competitiva, con un potencial ofensivo muy interesante" pero señaló que "en una gran competición es necesario tener un buen equilibrio y ser capaces de defender bien", una faceta que, dijo, está en plena reconstrucción tras la plaga de bajas en ese sector.
Por el contrario, el técnico indicó que en ataque son capaces de "marcar goles y crearle dificultades al adversario".
En el lado rival, Rumanía no pretende ser la cenicienta del torneo, así lo dejó claro su entrenador Anghel Iordanescu.
"Estamos listos para afrontar el partido y tenemos el mismo nivel que Francia. Conocemos sus capacidades ofensivas, las individualidades de sus jugadores, de su once de salida que suponemos que alineará Deschamps. Pero afrontamos el duelo con optimismo y esperamos dejar una impresión positiva", aseguró el técnico en la rueda de prensa oficial.
Iordanescu explicó que espera que Francia salga en tromba ante su público y reconoció que para sus jugadores será un ejercicio complicado saltar al césped en un ambiente hostil.
"Vamos a tener una gran presión del público y, además, creo que Francia saldrá muy ofensiva. Pero nuestros jugadores están preparados para soportar esos momentos de dominación", dijo el técnico.