Goles agónicos de Antoine Griezmann y el jugador revelación Dimitri Payet le dieron ayer a Francia la victoria 2-0 ante una tenaz Albania, y la selección anfitriona se convirtió en la primera en avanzar a la segunda ronda de la Eurocopa.
Por segundo partido seguido, Francia emergió triunfante tras un esfuerzo supremo en los últimos minutos. Pero el equipo de Didier Deschamps no convence y no avala la condición de favorita al título con la que se presentó al torneo.
Contra Rumania el viernes pasado, un zapatazo de Payet desde larga distancia les dio la victoria en el Stade de France. Ahora, cuando quedaba muy poco en el reloj, el ingresado Griezmann apareció en el sitio perfecto para cabecear al fondo un centro servido por el zaguero Adil Rami.
El presidente francés, François Hollande, brincó de su asiento y levantó los brazos con el gol a los 90 minutos del atacante del Atlético de Madrid.
Instantes después, el Stade Vélodrome de Marsella rugió para alabar a Payet, con otra brillante definición.
Con una clase y un aplomo que evocan a Zinedine Zidane, el volante recortó por la izquierda, desairó a dos rivales y puso cifras definitivas.
Otros que están en la segunda ronda son los suizos, luego de sacar ayer un empate 1-1 contra Rumania.
Admir Mehmedi rescató el empate para Suiza con su gol a los 57 minutos, en el que empalmó de volea un balón que había quedado a la deriva en el área chica, tras el cobro de un tiro de esquina.
Por otro lado, al compás de su talismán Marek Hamsik, la debutante Eslovaquia dio su primer zarpazo en la Eurocopa al vencer ayer 2-1 a Rusia.
Dentro de un portentoso lapso de 15 minutos antes del descanso, el mediocampista del Napoli anotó un gol y habilitó otro para encarrilar una victoria inédita del seleccionado eslovaco.