LAS selecciones de fútbol de Brasil y Francia podrían repetir el 29 de junio la final del mundial de 1998 si cumplen su papel de favoritas y llegan a la definición de la Copa Confederaciones, que comienza a disputarse mañana.
Francia, campeón europeo, sabe bien que avanzar en el torneo no será una empresa sencilla.
La selección local, que después de haber ganado el mundial de su país en 1998 fue eliminada en la primera ronda de la Copa del Mundo 2002 en Corea del Sur y Japón, no tiene nada garantizado en un torneo del que también participarán los campeones continentales Japón, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Colombia y Camerún.
También estarán Turquía, como el otro representante europeo, y Brasil, como monarca mundial.
Desde el fuerte golpe que provocó la temprana eliminación del Mundial en Oriente, el entrenador francés Jacques Santini trabajó duro para volver a levantar la moral de sus dirigidos.