Su mensaje fue claro... No esperen más que derrotas... Tenemos un equipo joven, sin grandes nombres para los próximos torneos y ustedes (medios de comunicación), deben allanar el camino para que la afición esté preparada para los resultados. Ese fue Franz Wever, presidente de la Federación Panameña de Béisbol, hablando de los futuros compromisos panameños y del balance económico dejado por el pasado torneo mayor.
Wever fue enfático al referirse al listado proporcionado por la Comisión Técnica, y realmente no tuvo grandes palabras de elogios para ellos. Inclusive pidió a los medios de comunicación que ablandaran el camino hacia los fracasos. Wever, ni por si acaso dejó entrever la posibilidad de incluir a ex profesionales en las selecciones, limitándose a decir: No hay dinero.
Sin embargo, anunció la contratación del cubano Alfonso Urquiola para dirigir la novena panameña, junto a sus compatriotas René Bello y Anselmo Martínez. También se mencionaron a los panameños Alberto Macré y Omar Moreno.
Wever aclaró que Urquiola fue la única opción, pues el otro candidato, Aníbal Reluz, renunció a toda postulación. Entonces la elección fue muy fácil y cara, para un tema que debió ser de más consulta, pues la oportunidad debió recaer sobre un local.
"Beto" Macré pudo dirigir esta selección, créditos no le hacen falta y así le daban la oportunidad a un manager joven, nacional y que sus honorarios no serían tan altos. Para ejemplo, el fútbol. No quisieron darle la selección a Gary Stempel y contrataron los servicios de un extranjero, el rumano Michael Stoichita. Le dieron de todo y al final volvieron a recurrir a los servicios de un "SuperStempel".
En cuanto al informe financiero, la FEDEBEIS dio gracias a Dios por tener una final tan fructífera, pues producto de ella terminaron con un balance positivo de 150 mil balboas. Oficialmente en la serie final del torneo mayor, entre Chiriquí y Herrera, concurrieron a los partidos 54 mil 818 personas que se reflejó en una entrada económica de 188 mil 152 dólares.
Sin embargo, Wever detalló que no todo es fácil y que ellos esperan una respuesta de la Presidenta de la República para conseguir más apoyo económico, ya que entre la representación juvenil y la mayor, los gastos pueden superar los 140 mil dólares.
El discurso inicial de Wever dejó un sabor amargo y confuso, que fue disfrazado seguidamente con la dulzura de unas arcas llenas de miel, para un panal gigantesco de abejas sedientas, que de seguro no dejarán de molestar hasta que esté totalmente seco.