Josh Freeman, mariscal de campo de Tampa Bay Buccaneers, no está en riesgo de ser suspendido a pesar de ser sujeto a una prueba aleatoria.
Freeman, quien se encuentra en la primera etapa del programa de drogas de la NFL, obtuvo un permiso temporal de uso para un medicamento con prescripción que usualmente estaría en la lista de sustancias prohibidas.
En un comunicado, dado a conocer el lunes por la noche, Freeman explicó que se le otorgó una prescripción para consumir Adderall para atender el trastorno de hiperactividad con déficit de atención; sin embargo, el año pasado accidentalmente consumió Ritalin, lo que arrojó una prueba positiva. Como resultado fue enviado con frecuencia a pruebas para detección de drogas, lo que llevó a que fuera colocado en la primera etapa del programa de drogas de la liga.
Hasta el momento, Freeman no ha tenido incidentes que lo hayan puesto en riesgo de suspensión, como un resultado positivo por una sustancia prohibida.