El británico Chris Froome sentenció a su favor el criterium de Dauphiné con una victoria en solitario en la octava y última etapa con 17 segundos de ventaja sobre el estadounidense Tejay Van Garderen, que se dejó el liderato en los dos últimos kilómetros.
A diferencia de otras carreras largas, el Dauphiné no dio tregua a los corredores ni siquiera en la última jornada, que a lo largo de los 155 km entre Saint Gervais y la estación de Modae Valfrejus contenía seis puertos: uno de cuarta, dos de segunda, dos de tercera y el final en uno catalogado de primera.
El británico Steve Cummings (MTN Qhubeka) fue el último miembro de la escapada del día en ser absorbido por el grupo, del que saltó Alejandro Valverde a 12 km del final. El español, a 1:40 del líder, no representaba una amenaza seria para la general, pero el Astana, con Vincenzo Nibali en tareas de gregario, asumió la responsabilidad de echar abajo el intento del murciano.