Tropas del Ejército colombiano capturaron a siete guerrilleros de las FARC cuando instalaban una carga de explosivos en el oleoducto Caño Limón-Coveñas, en el noreste, cerca de la frontera con Venezuela.
Según un comunicado del Ejército, los subversivos pretendían dinamitar el oleoducto pocas horas después de que se reiniciara el bombeo de crudo, tras cinco meses de parálisis en el transporte de petróleo como consecuencia de los 108 atentados de que ha sido objeto el tubo en este año.
A través de la línea se llevan los crudos que se extraen en el yacimiento de Caño Limón, unos 115,000 barriles diariamente, hacia el puerto de Coveñas, sobre el mar Caribe.
En las últimas semanas las FARC la emprendieron contra la infraestructura petrolera, luego de que el ELN, al que se le atribuyen la mayoría de los daños a la línea, anunciara el 11 de mayo una tregua de atentados.