El serbio Novak Djokovic, habitual en las semifinales los dos últimos años, tuvo "plomo en sus piernas", como él mismo expresó, y cayó eliminado en la tercera ronda de Roland Garros por el alemán Phillip Kohlschreiber por 6-4, 6-4 y 6-4.
Fue la gran sorpresa de la jornada en París. Djokovic, finalista esta temporada en Miami, Montecarlo y Roma, campeón en Belgrado, no había tenido un día de descanso en la capital francesa al jugar el viernes también para completar su partido con el ucraniano Sergiy Stakhovsky, y notó el agobio.
"He jugado mucho y estoy un poco fatigado mentalmente, pero no era una cuestión física, sino más bien mental", dijo tras su derrota, que abre la parte baja del cuadro en la que el argentino Juan Martín del Potro se abrió paso al vencer al ruso Igor Andreev por parciales de 6-4, 7-5 y 6-4.