El abandono de la isla puertorriqueña de Vieques como escenario de entrenamiento de la Armada estadounidense fue considerado ayer como un "desdichado error" por varios legisladores conservadores y algunos han pedido rectificarlo.
Las críticas estuvieron dirigidas en particular al secretario de la Armada Gordon E.England, como el más importante funcionario del Departamento de Defensa presente en una audiencia sobre ese retiro, celebrada por el Comité de los Servicios Armados de la Cámara de Representantes.
El congresista Robin Hayes insinuó incluso que Puerto Rico era un pueblo malagradecido con sus protestas por las operaciones navales debido a que, según él, la presencia de la marina en Vieques aseguraba el futuro económico puertorriqueño.
"El futuro económico de Puerto Rico estará bien servido si nuestras fuerzas continúan allá", dijo el legislador republicano."Yo le digo que el anuncio del retiro es un error. Todos cometemos errores, pero tenemos la virtud de rectificarlos".
England asumió la responsabilidad total por el anuncio del retiro de la Armada en mayo del 2003. Dijo que la decisión se tomó debido a que la situación en Vieques no permitía la realización en condiciones normales de los ejercicios navales y más bien exponían a la institución a ser expulsada por los pobladores de la isla en un referéndum.
Vieques, lugar donde ha practicado la marina desde hace 60 años, ha sido escenario de controversias y acciones legales desde la muerte en abril de 1999 de un vigía puertorriqueño durante un entrenamiento con munición viva. Decenas de personas protestan a diario en la isla de 9,100 habitantes y decenas han sido arrestados.
El año pasado, el entonces presidente Bill Clinton y el entonces gobernador de Puerto Rico, Pedro Roselló, llegaron a un acuerdo que abría el camino de un retiro naval en el 2003 en caso de que los residentes de Vieques así lo manifestaban en un referéndum, previsto para noviembre próximo. En caso de una votación favorable a la Armada, ésta se quedaría allí indefinidamente e invertiría unos 40 millones de dólares en el desarrollo económico y social de Vieques.
El acuerdo fue convertido en ley por el Congreso y la presencia de los delegados de la Defensa en la audiencia de ayer es parte de una gestión gubernamental para que la ley sea anulada. En caso de que no lo fuese, England ya ha dicho que la Armada continuaría adelante con el plan Clinton-Rosselló.