"Cría cuervos y te sacarán los ojos", dice un viejo adagio que podría calzar como anillo al dedo, al poder y la caída del presidente peruano Alberto Fujimori, quien anunció ayer su decisión de renunciar.
Parecía el inamovible gobernante de Perú y tal vez jamás imaginó que el hombre a quien dio casi todo el poder en sus diez años de gobierno resultara justo la palanca que lo forzó a dejar la Presidencia con una renuncia desde la tierra de sus ancestros, Japón.
Pero su otrora hombre de confianza, Vladimiro Montesinos, lo arrastró en su caída, salpicado por un escándalo de corrupción.
Fujimori, de padres japoneses, apuntaba a convertirse en el mandatario electo con más tiempo en el poder en América Latina pero no pudo capear la última tormenta política sobre sus hombros.
Aún en el final, Fujimori seguía fiel a una de sus características más relevantes, el "factor sorpresa", impactando a los 25,6 millones de peruanos con su anuncio en Tokio de que renunciará tras evaluar la nueva correlación de fuerzas en el Congreso, liderado por un opositor, desde el jueves.
Así, el castillo que edificó en una década terminó de desmoronarse. En septiembre había caído la pieza clave, Montesinos, quien fue mostrado en un video en presunto acto de soborno a un legislador para que se pasara al oficialismo.
Ello obligó a Fujimori, dos días después, a anunciar que recortará su mandato de cinco años a uno, hasta julio del 2001, y convocar a elecciones anticipadas para el 8 de abril.
Si hubiera terminado su tercer quinquenio sucesivo, que ganó en las supuestamente fraudulentas elecciones del 28 de mayo pasado, habría sido el gobernante constitucional de más duración en la región.
CIERRA CAPITULO
Al mandatario de 62 años lo llamaron "Tsunami" cuando saltó en 1990 del anonimato al poder, y entonces destacó su estoica personalidad marcada por la disciplina y la reserva.
Fujimori afirma que nació en Lima justo en el aniversario patrio, el 28 de julio, en 1938. Pero incluso ese dato fue puesto en duda por investigaciones periodísticas entre 1990 y 1996.
Hijo de un sastre, Fujimori vivió una infancia humilde en un barrio obrero de Lima, estudió en un colegio fiscal y destacó como alumno y profesor de la Universidad Agraria, donde como rector, según dijo descubrió "cuán sucia es la política".
ETAPA COMO SALVADOR
Tras derrotar en 1990 en las urnas a Vargas Llosa, el escenario que recibió Fujimori era el de un Perú devastado por una hiperinflación de 7,650 por ciento anual y 10 años de violencia rebelde con un reguero diario de muertos.
Después del llamado "Fujishock" que redujo a un dígito la hiperinflación con un paquete de medidas económicas que estremeció a Perú, vino una segunda sacudida el 5 de abril de 1992, cuando disolvió el Congreso, reestructuró el Poder Judicial y suspendió artículos de la Constitución.
LA REALIDAD
Pero la estabilidad macroeconómica y la conquistada paz interna y externa no lograron ocultar los persistentes problemas sociales de este empobrecido país andino.
El despegue macroeconómico no acabó con la miseria, casi la mitad de los peruanos es pobre y dos terceras partes de la fuerza laboral están desempleadas.
LIDER OPOSITOR PIDE REGRESO DE FUJIMORI
El líder opositor peruano Alejandro Toledo pidió a Fujimori que regrese a Lima a presentar su renuncia, en vez de hacerlo desde Japón.
Toledo, que terminó segundo en las controversiales elecciones de abril, también dijo que el líder opositor Valentín Paniagua, electo el jueves como presidente del congreso, debería liderar un gobierno provisional hasta las elecciones del próximo año.
Toledo dijo que la posibilidad de un golpe militar en Perú era "absolutamente remota" y que estaba "fuera de la escena política".
EU INSTA AL ORDEN
Estados Unidos instó al gobierno peruano a buscar una transición "pacífica" y "ordenada", tras la decisión de Fujimori de dejar el poder que había mantenido durante una década.
FUERZAS ARMADAS EXPRESAN SUBORDINACION
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Perú expresó ayer mediante un comunicado su "absoluta" subordinación al orden constitucional al conocer la dimisión.
Fuentes gubernamentales aseguraron que Fujimori "tiene previsto permanecer, de momento, en Japón y, más adelante, establecerse indefinidamente fuera de Perú".
ATENTOS PARA COLABORAR
El presidente de Uruguay, Jorge Batlle Ibañez, declaró que los países latinoamericanos tienen que estar "atentos para colaborar, si fuera necesario, en la solución del problema que enfrenta Perú".
En declaraciones Batlle afirmó que la renuncia de Fujimori "es el final de una medida que ya estaba insinuada", y señaló que "ayer mismo los presidentes comentamos que él (Fujimori) no regresaría a su país".
PIDEN MANTENER LA CALMA
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, pidió al pueblo de Perú mantener la calma, permanecer vigilante y manifestar su respaldo a las instituciones democráticas y al orden constitucional.
En un comunicado difundido ayer en Washington, el ex presidente colombiano dice que se permite hacer un llamamiento a las fuerzas políticas y sociales "y a todos los ciudadanos para que ante la compleja situación jurídica y política que este nuevo hecho representa, guarden la calma, se mantengan vigilantes y manifiesten su respaldo a las instituciones democráticas y al orden constitucional".
VICEPRESIDENTE DISPUESTO A ASUMIR CARGO
El segundo vicepresidente de Perú, Ricardo Márquez, dijo ayer que está "dispuesto" a asumir la jefatura del Estado, y adelantó, además, que realizará inmediatamente cambios en el mando de las Fuerzas Armadas. Pero el presidente del Congreso sale al paso y dice que ese organismo es el que debe decidir.
Márquez confirmó que Fujimori ha decidido renunciar y que así se lo comunicó el mismo presidente por teléfono.
La Constitución peruana establece que es el primer vicepresidente quien debe asumir la jefatura del Estado en caso de que la Presidencia de la República quede vacante.
El primer vicepresidente, Francisco Tudela, dimitió hace varias semanas, aunque su renuncia no fue aceptada oficialmente por el Congreso.
CONGRESO DECIDIRA SUCESION
El presidente del Congreso de Perú, Valentín Paniagua, consideró ayer que es en el Parlamento donde se debe decidir quién sucederá a Fujimori como jefe de Estado.
Paniagua, del partido opositor Acción Popular y que fue elegido presidente del Congreso el pasado miércoles, recordó en declaraciones que la sucesión presidencial está "perfectamente prevista en la Constitución".
En ese sentido, Paniagua señaló que el Legislativo deberá pronunciarse sobre si acepta o no la renuncia que presentó el 23 de octubre pasado Tudela.
El presidente del Parlamento señaló que espera la confirmación oficial de la renuncia del mandatario, quien ya había anunciado en septiembre su intención de dimitir y convocar nuevas elecciones generales.
"Esta decisión del presidente Fujimori adoptada en el exterior en uso de una licencia concedida por el Congreso para cumplir actividades que fueron puntualmente señaladas, no es tal vez ni formal ni políticamente la mejor manera de adoptarla en una situación tan difícil como la que está viviendo el país", mantuvo Paniagua.
Fujimori partió la semana pasada a Brunei para asistir a la Cumbre del Foro Económico Asia-Pacífico, desde donde rechazó los rumores que circularon en Lima sobre su aparente intención de no regresar al país y solicitar asilo en el reino de Malasia.
Posteriormente, el mandatario se dirigió a Tokio, donde, según la versión oficial, gestionaba créditos para aliviar el déficit fiscal peruano.
Aunque el permiso obtenido por Fujimori para ausentarse del país vencía oficialmente el sábado, el Gobierno informó de que éste fue prorrogado hasta el miércoles 2 de noviembre.
Paniagua señaló que si la renuncia del primer vicepresidente Francisco Tudela "es aceptada" se abriría el camino para la asunción presidencial de Ricardo Márquez, segundo vicepresidente.
Y explicó que sólo por impedimento de éste (Márquez) en el cargo (si quedara vacante el puesto), la sucesión presidencial terminaría en manos del presidente del Congreso".