El presidente peruano, Alberto Fujimori, un férreo partidario de la "mano dura" para someter a la insurgencia, se mostró ayer en desacuerdo con que su colega de Colombia, Andrés Pastrana, sostenga diálogos con los rebeldes para resolver la guerra de guerrillas.
"Cada uno tiene su estilo de resolver los problemas, (pero) en mi caso no me he sentado frente al (jefe del grupo armado peruano MRTA, Néstor) Cerpa Cartolini, quien tenía amenazados a decenas de rehenes (en la embajada de Japón en Lima), declaró Fujimori desde Caracas a la radio colombiana Caracol.
Añadió que adoptó frente al MRTA (Movimiento Revolucionario Túpac Amaru) "una posición un poco más dura, que ha sido criticable por algunos, pero el Presidente representaba a 24 millones de peruanos y no podía sentarse a la mesa con el líder de un grupo que quería la violencia".
Fujimori también se declaró a "la expectativa" del esquema colombiano de pacificación, "porque es un tema que afecta en cierta forma la seguridad de algunos países, como el Perú, por la relación que hay entre el MRTA y algunos grupos guerrilleros de Colombia".
Asimismo, indicó que espera que el proceso concluya "con el éxito esperado por todo el pueblo colombiano".
Fujimori y Pastrana asistían en Caracas a la asunción del teniente coronel (r) Hugo Chávez como nuevo presidente de Venezuela.
El conservador Pastrana, en funciones desde el 7 de agosto último, impulsa la salida política para resolver el conflicto con los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), el Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista) y otros movimientos guerrilleros.
Siendo presidente electo, Pastrana se reunió en julio, en la selva, con el jefe de las FARC, Manuel Marulanda ("Tirofijo"), y otros dirigentes rebeldes para darles seguridades de que su gobierno se sentaría a la mesa de conversaciones.
También compartió la mesa con tres comandantes de las FARC en la ceremonia de apertura formal de las conversaciones, que se celebró el 7 de enero en la localidad de San Vicente del Caguán (sur) y a la que "Tirofijo" declinó asistir a última hora, alegando que soldados encubiertos y paramilitares suicidas preparaban un plan para matarlo.
Pastrana no ha descartado la posibilidad de reunirse con los jefes del ELN para impulsar la "Convención Nacional de Paz" que el grupo guevarista llevará acabo entre el 13 de febrero y el 12 de octubre próximo, como un paso previo a la iniciación del diálogo formal con el gobierno.