Coincidiendo con la toma de posesión del nuevo gobierno peruano, el ex presidente del país, Alberto Fujimori, reapareció ayer en Miura, a 60 kilómetros de Tokio, para defenderse de las graves acusaciones de corrupción vertidas contra él desde diferentes medios. Fujimori, que se hallaba en paradero desconocido desde el pasado miércoles cuando abandonó el hotel de la capital nipona donde se hospedaba, ha declarado a varios periódicos japoneses que está "limpio de las sospechas de corrupción" y de las transferencias ilícitas de fondos a bancos extranjeros.
El ex mandatario peruano, que al parecer ha estado todo este tiempo en la casa de la escritora Ayako Sono, presidenta de la Asociación de ayuda al tercer mundo Nippon Zaidan, ha respondido a quienes le acusan de haber abandonado su país por miedo que conserva el "espíritu de samurai japonés".
Un espíritu que, según él, demostró en la resolución del secuestro del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru en la casa del embajador japonés en Lima.
Además, Fujimori ha indicado que lamenta haber tenido que anunciar desde Japón su renuncia al cargo de Jefe de Estado por unas razones que por el momento no puede hacer públicas y que, a corto plazo, no tiene intenciones de regresar a Perú. En cuanto a su pretensión de presentarse a las elecciones parlamentarias, Fujimori ha señalado que tras los nuevos acontecimientos vividos los últimos días necesitaba revisar sus intenciones.
Según Fujimori, su principal fallo fue confiar excesivamente en su asesor Vladimiro Montesinos, de quien dijo poseía una red de poder en la policía, la justicia y el parlamento. En los últimos días se ha apuntado a que Fujimori huyó de Perú precisamente por miedo a unos papeles en poder de Montesinos que podrían comprometerle gravemente.
TOMA POSESION JEFE DEL EJERCITO
En Perú, el nuevo gobierno de Valentín Paniagua entregó ayer el mando del Ejército al general Carlos Tafur, dado de baja por el anterior gobierno.
Tafur recibió ayer el mando de manos del general Walter Chacón en una ceremonia militar en el cuartel principal del ejército, presidida por el ministro de Defensa, general retirado Walter Ledesma.
El nuevo jefe prometió "el cumplimiento irrestricto a la Constitución" en un discurso en que no hizo ninguna mención a su controvertida separación del ejército hace dos meses.
Sólo señaló que existía "un nuevo escenario nacional" en que procuraría fortalecer al instituto armado.
El ministro de Defensa anunció la noche del sábado pase a retiro de 12 generales del Ejército, incluso al jefe de la institución, general Chacón, señalando que la medida se extendía a la promoción de la Escuela Militar de 1966.
Explicó que estos oficiales tenían que retirarse el 31 de diciembre próximo, pero que el gobierno resolvió adelantar la medida.