El decreto que prohíbe fumar en los estadios deportivos del país, una vez más fue ignorado anoche cuando una gran cantidad de fanáticos convirtió el Rommel Fernández en una especie de chimenea.
El Panamá América pudo observar en diversas ocasiones cómo algunos adictos al cigarrillo hasta se enfrentaban a unas que otras unidades de la Policía Nacional, que luchaban por impedir que la situación se continuara presentando en perjuicio de aquellos hinchas del fútbol, que acudieron a presenciar los dos encuentros del Premundial Sub 20.
Lo cierto es que hasta el último minuto del partido, la fumadera se continuó dando, incluso, entre algunas jóvenes, sin que los pocos uniformados pudieran hacer algo para controlarlo.