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Furia y frustración en Miami


Cientos de furiosos manifestantes inundaron las calles de Miami ayer para denunciar la operación federal que sacó a Elián González por la fuerza de la casa de su tío abuelo, y fueron contenidos por cientos de policías con equipos antidisturbios.
La policía había detenido a 80 manifestantes a las 18H30 GMT, según el portavoz de la policía de Miami, Delrish Moss, quien reconoció que otros muchos fueron detenidos después, pero no habían sido contabilizados.
Tocando las bocinas de sus automóviles, quemando o destruyendo banderas estadounidenses y gritando "¡Vergüenza! ¡Vergüenza! ¡Cobardes! ¡Cobardes!", los manifestantes se concentraron cerca de la casa del tío abuelo de Elián, Lázaro González, en el barrio Pequeña Habana de Miami, de donde los agentes federales evacuaron al niño ayer en la madrugada.
La furia alcanzó su clímax el mediodía de ayer cuando los manifestantes incendiaron llantas de vehículos y basura en la intersección de la calle Flagler y la avenida 27 de Miami, cerca de la Pequeña Habana, bloqueando el tránsito. La policía antidisturbios lanzó gases lacrimógenos para alejar a unos 50 manifestantes.
Otro grupo de varios cientos de manifestantes también cerró por pocos minutos el cruce de la avenida 27 y la carretera 836.
Pero a las 16H30 local (20H30 GMT), la calma había regresado a la Pequeña Habana. Pequeños grupos de personas recorrían las calles de manera poco metódica, aparentemente sin la energía e intensidad de los días previos.
Un pequeño grupo de manifestantes se ubicó frente a la casa de Lázaro González, que por primera vez en meses no estaba acordonada por barricadas policiales.
"No nos olvidaremos. .Nosotros votamos", leía uno de los carteles de los anticastristas. Otros llevaban carteles que comparaban a Reno con la Gestapo de la Alemania nazi.
"Fue una traición de proporciones bíblicas", dijo Rosa López, una florista de 32 años que es hondureña, pero que como muchos hispanos está casada con un cubano.
"Desafortunadamente, muchos estadounidenses saben más de deportes de lo que está pasando en su propio patio", dijo Alex González, un trabajador de restaurante de 30 años, que atribuyó los hechos de ayer a la ignorancia norteamericana sobre la verdadera naturaleza del régimen político cubano.
El alcalde del condado de Miami-Dade, Alex Penelas, señaló que los grupos líderes del exilio cubano estaban planeando "manifestaciones masivas pacíficas" para el próximo martes.
En efecto, una alianza de grupos anticastristas -la Fundación Nacional Cubano-Americana, el Movimiento Democracia y Hermanos al Rescate, convocaron una "marcha masiva" para protestar por la forma en la que los agentes federales sacaron a Elián de la casa de su tío abuelo en Miami para entregarlo al padre, Juan Miguel González.
"Efectivamente, habrá un paro general para el martes", precisó Ramón Saúl Sánchez, presidente de Movimiento Democracia.
"Miami no está paralizada. El condado no está paralizado, pero como muchos, me siento decepcionado", dijo Penelas, también cubano-estadounidense.
Armando Gutiérrez, portavoz de la familia del tío abuelo del niño, pidió que las manifestaciones fueran pacíficas.
"Todo el mundo está frustrado, pero tenemos que mantener la calma, no debemos quemar" nada, afirmó el portavoz. Aunque "todo el mundo tiene el derecho a manifestarse" en contra de la operación del Servicio de Inmigración que sacó a Elián de la casa ayer por la mañana, agregó.
"No creo que fuera necesaria la operación. Me entristece mucho. Sentimos mucha indignación a nivel emocional. Pero la gente tiene que mantener la calma", agregó Penelas.
Cuando el alcalde de Miami, el cubano-estadounidense Joe Carollo, visitó la casa de los parientes de Elián a primera hora de la mañana, algunos le gritaron frustrados "¿qué pasó con la policía de Miami?".
Agentes federales irrumpieron ayer en la casa de los familiares de Elián en Miami y se llevaron al pequeño por la fuerza a Washington, donde se reunió con su padre casi cinco meses después de su llegada a Estados Unidos.
Elián fue rescatado el 25 de noviembre pasado frente a las costas de Florida aferrado a la cámara de un neumático, luego del naufragio de una embarcación en la que 14 cubanos indocumentados intentaban alcanzar territorio estadounidense. Su madre murió en la tragedia junto con otras 10 personas.
La orden de recuperar poco antes del alba al niño fue un nuevo y angustiante dilema para la fiscal general de Estados Unidos, Janet Reno, tironeada entre el apego a su Miami natal y su rigurosa concepción de la aplicación de la ley.
La misión, confiada a agentes federales, de sacar Elián de la casa de sus parientes en Miami para devolverlo a la tutela de su padre era tanto más delicada cuanto que tenía en la memoria colectiva el precedente de la desastrosa operación realizada por el FBI en 1993 contra los pertrechados miembros de una secta religiosa en Waco. Más de 80 personas murieron carbonizadas en esa acción.
Reno, la primera mujer que ocupa las funciones de máximo garante de la ley en Estados Unidos, estrenaba apenas el cargo cuando se vio confrontada al asunto de Waco, y fue blanco luego de acerbos ataques. Pero también ganó legiones de admiradores cuando asumió íntegramente la responsabilidad de lo ocurrido, sin derivar culpas hacia abajo.
Para algunos observadores, su demora en ordenar el procedimiento en casa de los González en Miami se debió al amargo recuerdo de lo acontecido en Waco.
En Miami, la ciudad donde nació hace 61 años y de la cual siempre habla con afecto, la poderosa comunidad de origen cubano denuncia ahora su actuación por lo que considera una innecesaria y brutal invasión a un hogar tranquilo.
Pero desde la llegada de Elián a las costas de Florida -donde fue rescatado a fines de noviembre tras un naufragio en el que murieron su madre y otros diez cubanos indocumentados- Reno mantuvo la firme convicción de que el caso debía resolverse mediante la restauración del vínculo natural entre el niño de 6 años y su padre Juan Miguel González, que lo reclamaba desde Cuba.
Y cuando las autoridades migratorias decidieron que sólo el padre tenía la patria potestad del pequeño (y no el tío abuelo que cuidaba de él desde su arribo a Miami), Reno dejó en claro que haría acatar la ley.
Pero también prometió que Elián permanecería en Estados Unidos, según lo dispuesto hace unos días por un tribunal federal, hasta que los familiares de Miami agoten su recurso de apelación que apunta a permitir que el pequeño náufrago tenga derecho a pedir el asilo político.
En otras decisiones clave de su gestión, Reno se granjeó numerosas críticas al rechazar las demandas de los republicanos que pretendían abrir una investigación independiente sobre la conducta de algunos miembros del gobierno del presidente Bill Clinton.
Reno no es ninguna extraña en el mundo de la política de Miami, donde el exilio cubano anticomunista tiene una poderosa influencia.
Su padre, Henry Reno, fue durante 43 años cronista policial del diario Miami Herald. Su madre, Jane Reno, era periodista de investigación del diario Miami News.
Durante 15 años, desde 1978 hasta su designación como fiscal general en 1993, la propia Janet Reno fue fiscal estatal en el condado de Dade, donde se encuentra Miami.
Nacida el 21 de julio de 1938, Janet Reno se inscribió en la Cornell University en 1956 y se convirtió en presidenta de la Asociación del Auto Gobierno de la Mujer de esa casa de estudios.Fue una de las únicas 16 mujeres admitidas en la Escuela de Leyes de Harvard en 1960 entre 500 personas, donde se graduó tres años después.
En sus años de estudiante, fue mesera y supervisora de dormitorios universitarios. Luego, de 1976 a 1978, se asoció al bufete de abogados Steel, Hector and Davis de Miami.
Reno presidió el Consejo de Enjuiciamiento del Crimen Organizado de la gobernación de Florida entre 1979 y 1980.
Como fiscal del Estado, fue responsable de 1.000 empleados, un presupuesto anual de 30 millones de dólares y 120.000 casos anuales, desde homicidios y abuso infantil hasta narcotráfico y delitos de cuello blanco.
Reno ayudó en la reforma del sistema judicial juvenil del estado y persiguió a padres que debían la pensión alimenticia de sus hijos. También ayudó a establecer la Corte de Drogas de Miami, que otorga la posibilidad de castigos alternativos a los adictos que cometieron delitos no violentos.
En 1993 recibió el premio First Woman de la Asociación Cristiana de Jóvenes Femenina.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América